En un mar de olvidos se esconde el magenta y verde. Extremos que me apasionan pero y que no les pertenezco, por ahora. Su violeta, mi violeta azulado comparten la luna y el sol, exigen que el naranja me vuelva a despertar. Si en algún momento me caí y sobre los brazos de las nubes blancas fue ahí donde ellos se escaparon y tuve que volver a encuadrarlos. Ahora otra vez, una paleta en mis manos.
Ya los nombre….. son ellos, me forman y transforman.

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