Agua de ansiedad, sensación de mar, pulmones de viento, húmedos verdes y pasos enredados hicieron sentir a mi cuerpo ¿Qué pasa?. Y a mi cabeza que hace rato no la dejo preguntar, todavía no le respondí: que si nos perdimos entre esos árboles fueron esas ganas de escaparnos, y que si nuestros besos en algún momento se van a convertir en algo definitivamente quieren ser lluvia. Por ahí cuando esas nubes se corran nos encuentren una mañana abrazada y acompañada de una noche de estrellas.
Entonces si esperamos tantas lluvias, podremos esperar muchos soles.
Entonces si esperamos tantas lluvias, podremos esperar muchos soles.
